Thursday, September 23, 2010

Manyula se murió de amor...

A la dama de piel cenicienta la mató el amor. Los apocalípticos que vieron el cielo de elefantes también juran que, durante los últimos 711 días, ella sacrificaba una parte de su almuerzo y guardaba una sandía esperando la visita de la pasión, del desenfreno, de la ternura. Pero desde aquel 10 de octubre de 2008, Manyula no volvió a tener noticias de su prometido, menos del señor que la embaucó en esa esperanza de amor  http://especiales.laprensagrafica.com/2010/manyula/?p=12
La mayoría olvidó la oferta, menos la agraviada, la que tenía memoria de elefante. Entonces comenzó a morirse de verdad porque Manyula había comenzado a morirse antes. Mucho antes de su sepelio. La dama de la piel cenicienta se moría cada mañana, todos los días, cuando los motoristas de la ruta 2 y 10 se mencionaban a su madrecita con la bocina de los buses. Taxistas, microbuseros y conductores particulares también sabían una que otra partitura en esa sinfonía.
Y el bullicio no era cuestión de morirse solo a una hora. A media mañana, a media tarde, los recreos de los vecinos -el Instituto General Manuel José Arce y la Escuela República de Brasil- también eran motivo de interrumpir la siesta. Y qué decir de los pandilleros, los que estaban allá por la gasolinera Texaco y el mercado Modelo, quienes en más de una vez demostraron sus habilidades de pelea frente a la residencia verde de la señorita Manyula. Del Acehualte, mejor ni hablemos.
En una selva así es mejor morirse de una sola vez. Rápido. ¿Para qué vivir muriéndose? Entonces, estimada dama de piel gris, ayer que te ví en esa fosa con flores, con frutas y sin novio recordé la frase lapidaria de Borgues, el ciego de oro: "no nos une el amor sino el espanto".

Thursday, September 16, 2010

Éxodo de madrugada III

Ayer que caminaste descalza sobre el agua,
sobre el asfalto,
nos olvidamos de gastar esfuerzos en olvidarnos.
Volvimos a disfrutar la sorpresa ordinaria de la madrugada,
con papalotes blancos
que deambulaban entre la librera y la ventana.

Wednesday, September 01, 2010

La lección de Kapuschinski

Son como la antípoda del sedentarismo. Hacen lo que les gusta y, creo, en su desdén por los paradigmas terminan convirtiéndose en eso, en paradigma. Uno es Heródoto, el otro es Kapuschinski. Uno es griego, el otro es polaco. Uno es antiguo, el otro es contemporáneo. Los encontré en un libro, viajando de Persia a Egipto, de Polonia a China, de Grecia a Etiopía, de el Congo a Argelia. Hablamos, en fin, de nómadas de pura cepa.
La obra: "Viajes con Heródoto". El autor: Ryzard Kapuschinski. El periodista polaco intercala apuntes de sus coberturas en Asia y África con textos del primer historiador de la humanidad, Heródoto. A ellos los encontré en un mar de libros. Una tarde-noche de octubre de 2009, fui con Óscar Escamilla, periodista colombiano y corresponsal de ANSA, a una feria del libro, en una de las ciudades más pobladas del mundo: México DF.
El Zócalo es la plaza principal de la capital mexicana. Una enorme bandera tricolor a un lado y, al fondo, la fachada de la catedral se levantaban sobre un océano de toldos blancos, bajo los cuales se podían encontrar miles de libros. Desde la biografía de Shafick Handal, los clásicos de la literatura, diccionarios, hasta libros de cocina. Imposible mirar todo, imposible recorrer el lugar en un par de horas.
Como un adicto desesperado, regresé al lugar al siguiente día, un sábado. Ahí encontré a Kapuschinski. "Nunca han abundado las personas que durante años se dedicasen a recorrer el mundo de punta a punta por su propia voluntad, sin imposición alguna, con el único fin de conocerlo, estudiarlo y comprenderlo, para, luego además, describirlo todo".
¿Cómo describir el mundo?. No hay una respuesta, no hay fórmula. Una parte de la respuesta solo la proporciona el propio camino. Y para eso, supongo, cada mañana a la salida del sol, incansablemente, como lo hace Heródoto, cómo lo hace Kapuschiski, hay que reanudar el viaje. Caminar, simplemente caminar...

Friday, August 13, 2010

Sencilla y frágil

Como la negación de un beso,
como las respuestas sin preguntas
que dejan huérfana una ilusión,
mientras en esta habitación el frío de la oscuridad me azota...
Como el cambio repentino de tus deseos,
como el laberinto de las palabras nunca dichas,
nunca pronunciadas,
mientras la esperanza es un tropiezo en este camino...
Y amanece con la químera de cómo sería una madrugada a tu lado.

Friday, July 09, 2010

Ventana 406

Al fondo del local 406 está una silla grande en un espacio chiquito. Hay una ventana y algo que arbitrariamente me gusta llamar confesionario. Mi madre le llama oficina. Una nueva oficina, después del éxodo de Santa Elena. Decir que ese desórden de papeles, ese teléfono negro desnutrido y ese estante en espera de libros es mi oficina me parece un exceso. Prefiero, arbitrariamente, llamarla refugio atómico, escondite inglés, desorden que no se desvive por el orden. En fin, se trata de un espacio similar al que ha consumido mis últimos siete años laborales, la diferencia -por ahora- es la ventana. Esa ventana desde donde se puede mirar una parte de la Zona Rosa y que me recuerda una rola de los Fabulosos Cadillacs: Desde mi ventana veo el sol salir, el tiempo ha pasado como un rayo y yo sigo estando aquí, no tan lejos como donde estuve ayer...

Sunday, June 27, 2010

El último zarpazo de las pandillas

Cuatro fueron los pandilleros que abordaron el microbús de la ruta 47, casi a las 7:30 de la noche de aquel domingo 20 de junio. Uno llevaba combustible en unos envases como de jugo, los otros tres iban armados con una escopeta Maverick, calibre 12; una pistola y un revólver Smith & Wesson.
La Fiscalía reveló ayer el nombre de dos de los cuatro individuos que desviaron la unidad MB 1989 hacia la calle Roma, en Mejicanos: Juan Antonio Borja Alvarado y Wilber G., un menor de 16 años. Los otros dos no han sido identificados y el jefe fiscal contra el crimen organizado, Rodolfo Delgado, se limitó a señalar que uno de ellos era el líder de una pandilla. Es prófugo.
Cuando el microbús paró cerca de una tienda sin nombre, en la colonia Polanco, los tres pandilleros armados dispararon contra el cobrador Juan Alberto Erazo y el motorista Juan Mercedes Martínez. Luego intimidaron con sus armas a una treintena de pasajeros, mientras que el líder prófugo roció de combustible el interior de la unidad.
Y cerró la puerta. Y quiso encender un fósforo, pero no pudo. Fue hasta el segundo intento que las llamas y el humo comenzaron a extenderse, lo que terminó con la vida de 14 personas. “Algunos logran salir prendidos en llamas, el resto de las personas quedan atrapadas en la parte posterior y en el frente del microbús”, relató Delgado. Ese domingo en la noche, 16 personas se salvaron de las llamas, pero en menos de una semana las graves quemaduras provocaron la muerte de otras dos víctimas.
Cuando las llamas consumían la unidad, dos pandilleros más –no identificados hasta el momento– salieron de un pasaje de la colonia Polanco y dispararon unas 14 veces contra el microbús.
Ellos usaron un arma de fuego Glock, calibre 40 milímetros; y una CZ, 9 milímetros. Luego huyeron hacia el lugar donde había iniciado la tragedia: la casa comunal de la colonia Jardín.
Al velorio de Óscar Armando Alvarado Ángel llegaron muchos pandilleros, uno de ellos Eduardo Enrique Rosales Mendoza. El sábado 19 de junio, mientras el ataúd estaba dentro de la casa comunal, a los jóvenes no les quedaba duda de que el crimen fue cometido por una pandilla rival y había que tomar venganza.
Rosales Mendoza y cuatro pandilleros más salieron de la casa comunal, se dirigieron hacia la zona donde están los columpios y acordaron atentar contra la ruta 47. El motivo, dice el fiscal Delgado, “aducen que en dicha ruta trabajan pandilleros o personas que tienen afinidad con pandilleros” rivales.
El líder prófugo se encargó de conseguir las tres armas y pocas horas después estaban haciendo una señal de alto al microbús M 1989. ¿Estaba planificado desde el principio quemar la unidad con todos los pasajeros?
Los fiscales responden que no. También descartan que alguno de los pasajeros se haya resistido al atraco: “Fue una decisión de segundos (no permitir la salida de los usuarios), fue adoptada en ese momento porque inicialmente se hablaba de interceptar un microbús y posteriormente atentar contra la vida del motorista y el cobrador”.
La Fiscalía aseguró que cuatro prófugos más participaron en la ejecución del hecho. Luego de incendiar y disparar contra el microbús repleto de pasajeros, huyeron hacia la casa comunal para intentar ocultar las armas implicadas en el hecho.
Rosales Mendoza, quien estuvo en el velorio y en la planificación del crimen, recibió la Glock, 40 milímetros, y la CZ, 9 milímetros. Las otras tres armas se le entregaron a dos personas que “normalmente” colaboraban con el grupo delictivo: Georgina Emperatriz Barbero y su hijo Rafael Antonio García Barbero.
Habían salido de prisión el viernes 18 de junio. La Policía de Mejicanos los había capturado por agrupaciones ilícitas, pero pocas horas después Wilber G. y Juan Antonio Borja Alvarado ya estaban de nuevo en las andanzas de la criminalidad.
Ellos y Juan Enrique Rosales Mendoza son los únicos tres capturados por relación directa con la masacre. Los primeros dos ejecutaron el hecho, mientras que el otro participó en la reunión de planificación. Los otros dos capturados, a quienes el Juzgado de Paz de Mejicanos ya les confirmó la detención por la tenencia de la escopeta Maverick, calibre 40 milímetros, la pistola y el revólver Smith & Weson, se les reprochará el lunes complicidad en los homicidios.
“Ellos van a ser procesados por 16 homicidios consumados, 14 homicidios en grado de tentativa, por daños agravados en el microbús, agrupaciones ilícitas. He pedido que en este caso fundamentemos bien las agravantes para el homicidio agravado y estemos pidiendo la pena máxima”, dijo el fiscal general, Romeo Benjamín Barahona.
Según la aritmética fiscal, cinco pandilleros participaron en la planificación –solo Rosales Mendoza está detenido–; otros cuatro incendiaron el microbús –únicamente Wilber G. y Borja Alvarado están tras las rejas–; y dos más no identificados dispararon contra la unidad en llamas.
El menor Wilber G. enfrentó ayer una audiencia en el Juzgado Tercero de Menores de San Salvador. Él fue arrestado el 21 de junio a las 3 de la mañana en una casa de Cuscatancingo y ayer esa instancia judicial confirmó su internamiento provisional por 90 días.
Rosales Mendoza enfrentó una audiencia en el Juzgado de Paz de Cuscatancingo por resistencia y tenencia ilegal de armas. Los dos miembros de la familia Barbero también enfrentaron audiencia en Mejicanos. El lunes, a ellos los espera un juez especializado, por la masacre.

Thursday, June 24, 2010

Despedida dos días después

A decir verdad,
como lo dijo Dalton,
yo era el único súbdito que le quedaba a tu locura.

Friday, June 11, 2010

Contra los payasos impostores...

La historia comenzó en un autobus de la ruta 79 que recorre de Santa Tecla a uno de los cantones más industrializados y violentos de El Salvador: Lourdes, en Colón. Dos tipos vestidos como payasos abordan la unidad y disparan contra el pasajero Luis Enrique Ramírez. Él muere, al igual que otros once salvadoreños que son asesinados a diario.
Los del gremio de la risa -los que de verdad se suben a cantar, a contar chistes- decidieron manifestarse por una de las principales calles de la capital. Ahí iba Chimbombín, y Toky Toky, y otro centenar de rostros pintados que entre risas, aplausos y música decidieron ponerse cosa seria contra eso de la violencia y pidieron que no se les califique como delincuentes.

Friday, May 28, 2010

Lunes fue, lunes será...

Agradecido te saludo poesía
sigues brillando
junto a mi corazón que no te ha traicionado nunca...
(Roque Dalton)

Wednesday, May 19, 2010

Agradecimiento por la ceguera... (LFC)


¿En qué mar me vas a hundir?
¿Bajo que cielo yacerán mis huesos?
¿Cómo decirte que no?
¿Cómo luchar con tus ojos de ángel?
Rompiste el espejo, es verdad,
cortaste contacto con la ciudad,
tiempo infinito y pasión,
esperando resurección...




Wednesday, May 12, 2010

Miramundo mira la violencia (...y calla)

El pasaje E de la lotificación Miramundo, en Apopa, es un empinado y maltrecho callejón donde está una humilde casa de ladrillos y láminas, lugar donde el martes por la noche se cometió la séptima masacre del 2010: cuatro mujeres -dos adultas y dos menores de edad- fueron asesinadas.
Los cadáveres de Laura Argueta, de 40 años; de Marisol y Kely, de 14 y 13 años, -hijas de Laura-; y de Fátima González, estaban sobre dos camas. En el cuarto habían cuatro casquillos de un arma calibre 9 milímetros y una niña de dos años que sobrevivió y pasó 10 horas junto a su fallecida madre.
Apopa es uno de los 20 municipios más violentos de El Salvador. Una ciudad de contraste entre la pobreza y el aparente desarrollo. La lotificación Miramundo es un laberinto de calles, unas adoquinas y agrietadas, otras polvosas y maltrechas como retratando la penuria. Por paradoja, el puñado de casas está cerca del principal símbolo comercial de la ciudad: Pericentro Apopa, donde hay vitrinas, donde hay tiendas, donde está una gasolinera y una carretera de cuatro carriles que no da abasto para el tráfico.
A la lotificación Miramundo no llega el bullicio de la ciudad. No hay grafitis, pero la zona es controlada por una pandilla. Es, quizás, por esa razón que sus pobladores evitan referirse al crimen. "Anoche no estuve aquí", responde un hombre de piel blanca, quien vive tres casas arriba del lugar donde fueron asesinadas las cuatro mujeres, en ese maltrecho y empinado callejón de Apopa.

Monday, May 10, 2010

El vendedor de rosas

Cuando subí al microbús de la ruta 44, cerca de metrocentro, él ya estaba sentado en primera fila con un ramo de rosas rojas. Cuando caminó por el pasillo dejó ver su cabello bien recortado, su piel blanca y su flaca silueta de un niño como de nueve años. !A dólar!, !A dólar!, para su madrecita... Insistía y nadie le compraba.
Entonces se sentó justo atrás del motorista a ver con fascinanción las maniobras esquizofrénicas del hombre moreno, de bigote, tras el volante. Cuando el microbús paró en el plan de La Laguna, cambió el discurso de marketing y logró su primer venta.
- Comprame una rosa, le dijo al controlador de la ruta.
- "La chillona" (el motorista) es igual que yo: no tiene mamá. Le digo que me compre la rosa y que la tengo solo como recuerdo, pero no quiere.
El hombre esbozó una sonrisa, le dio cuatro monedas y se llevó una rosa.

Sunday, May 09, 2010

Lo dijo así...

La noche de la fiesta de mayo te busqué por cinco minutos.
Después de la lluvia, bailabas.
Dijiste algo sobre el destino,
reclamaste por las llamadas no contestadas,
por la falta de cortesía cuando sentí el peso del mundo que nos miraba.
Después de la lluvia, bailamos.
Dijiste que solo lo dirías tres veces,
que el orgullo nos separa,
que ya me conoces un poco.
Cuando la fiesta de la noche de mayo terminó,
yo amanecí sin ti.

Tuesday, May 04, 2010

Los negocios desconocidos del mensajero

Fue un encuentro frívolo, obligado, inevitable. Andy entró a la sala de audiencia sin parafernalia y sin mirar a su jefe. Tomó el micrófono y balbuceó su nombre, mirando hacia su costado izquierdo -donde estaban los jueces-; nunca hacia el lado derecho -donde un delgaducho anciano, Julio Villatoro, soportaba reproches de estafa y defraudación-.
Andy comenzó a trabajar en la corredora Operaciones Bursátiles de Centroamérica desde 1993. Iba al banco, visitaba clientes, depositaba dinero, cambiaba cheques... hasta que un día la empresa quebró repentinamente y lo llevó a declarar contra su antiguo patrono. Todavía se le ve el nerviosismo del silencio en la cara.
- ¿Quién le emitía los cheques?, le preguntó el fiscal Arturo Magaña.
Andy se llevó las manos al rostro, pasaron varios minutos de silencio y respondió con tres letras: OBC.
Villatoro no solo le dio cheques, también le hizo firmar un libro. Esos documentos eran la escritura de constitución de dos empresas de fachada -Inversiones Rápidas y Exchange Investments-. "Sinceramente no sabía que había firmado, me dí cuenta por los medios que era accionista de esas empresas".
- ¿Ha sido socio fundador?, le preguntó el fiscal.
No
- ¿Pertenece a Exchange Investments?
No
- ¿Ha devengado salarios de esas empresas?
No
- ¿Ha sido convocado a reunión de accionistas?
No... y el monosílabo se siguió repitiendo. Al fiscal le pareció positiva tanta respuesta negativa. Andy siguió respondiendo y, al terminar, se fue sin mirar ni saludar a su ex jefe...

Thursday, April 29, 2010

Catch a fire, dos años después...

Día nublado y especialmente aburrido. El presidente Mauricio Funes llegó tarde, como siempre. Tras un largo discurso en Santa Tecla, en el que la palabra cambio sigue como eje central de su retórica, respondió de todo: de su pleito con el frente, de la delincuencia, de la crisis en los penales, de la elección del registrador.... Cosas de políticos. Todo está, según él, mejorando.
A las tres de la tarde logré escapar de ese laberinto de información. Casualmente, encontré en un rincón del computador el album que un amigo -amante de las farras nocturnas y de los excesos sin cargos de conciencia- me regaló hace dos años. Nunca lo escuché, hasta hoy que sobre San Salvador, sobre esta jungla periodística y de concreto, hay amenaza de lluvia: "No sun will shine in my day today". Marley y The Wailers siguen sonando. Faltan 11 tracks más, mientras tanto, las noticias sobre Funes que sigan esperando...

Friday, April 23, 2010

"Ministro, ¿cuál es su atributo para seguir en el cargo?"

El ministro Manuel Melgar de ayer, intentando impregnar de carisma su llamado a la responsabilidad colectiva ante el problema perseguidor y destructivo de la violencia y la delincuencia, fue el mismo de los últimos 62 días, desde cuando anunció la Política Nacional de Seguridad Pública. Son cinco ejes, dijo el funcionario, y cada uno de nosotros tiene un espacio en la práctica de esta política.
Represión de la violencia primero, prevención social después. Control de las cárceles, programa de atención a las víctimas, reformas legales... Melgar siguió explicando su plan tal como lo ha hecho frente a periodistas, empresarios y diplomáticos. Pero ese viernes de abril, a las 11 de la mañana, quienes lo escuchaban eran los jóvenes de Espacio Centroamérica y Caribe 2010, en San Salvador.
Compartía mesa con el padre Pepe Morataya; con el director de la película “Sin Nombre”, Pablo Bruno; con el ex director de la Policía Mauricio Sandoval; y con el sociólogo mexicano Héctor Castillo, quien logró empatía con los asistentes cuando criticó: “Los políticos hablan de que la juventud es el futuro, sin entender que son el presente”. Hubo aplausos, hubo movimientos de aceptación con la cabeza.
Sandoval habló unos minutos antes. Se abocó a la filosofía gala para decir que la seguridad ciudadana es básica para garantizar otros derechos. Recordé aquella aula universitaria donde un elocuente Dagoberto Gutiérrez hablaba sobre la Revolución Francesa, en 1789, como la reivindicación de los derechos políticos frente al poder absoluto de los monarcas y que, en otras cosas, nos heredó la figura de la Policía.
Finalizada la exposición, Castillo respondió una pregunta del moderador. Luego Morataya se dirigió a Melgar, pero el funcionario pidió escuchar a los jóvenes. Y acaparó la intervención. Una joven de Guatemala le preguntó sobre las muertes extrajudiciales, un joven salvadoreño sobre las leyes pasivas y la falta de un “plan concreto” contra la delincuencia. El ministro respondió con el mismo libreto: “Tenemos un plan de cinco ejes que estamos tratando de dinamizar”.
La tercera pregunta llevaba fuego. “Ministro”, comenzó una estudiante de la Escuela de Jóvenes Talentos en Negocios de la Universidad Dr. José Matías Delgado, “¿cuáles son sus atributos o cualidades para que el presidente lo mantenga en el cargo a pesar...?”
—Uufffff – la onomatopeya de los asistentes interrumpió la pregunta.
—Resolver el problema de la violencia y la delincuencia no es un asunto de una persona. No quisiera hablar de mis atributos, pero las personas que están en el Gabinete son honradas, capaces. Es un cargo de confianza que está a disposición del presidente.
Quizás por las pésimas noticias sobre la seguridad en los últimos días (el asesinato de tres docentes el martes en San Pablo Tacachico, el crimen de la esposa del agregado de INTERPOL, en la embajada de México, ayer) las preguntas sobre la eficacia del plan de seguridad seguían cayendo como gotas insistentes sobre la roca.
—¿Cuál es el plan de su gobierno a largo plazo? –preguntó otro estudiante.
—Estamos trabajando sobre cinco ejes y los voy a repetir – respondió Melgar con firmeza.
—No –dijo una mayoría. —Ya lo sabemos –balbuceó un joven sobre una tarima.
¿Ministro, convenció a los jóvenes?, se le preguntó al finalizar el foro. “Eso hay que preguntárselo a ellos, expuse lo que estamos haciendo. En unos minutos tan rápidos que le dan a uno, difícilmente se puede hablar de todo.”
No habló de todo, pero -según los participantes- de lo poco que habló le faltó una dosis de realismo y otra media parte de mea culpa. “Hubiera sido bueno que aceptara que a la implementación (del plan) todavía le falta resultados”, dijo Estefany Merino, una estudiante de la Universidad Técnológica de El Salvador. “Él lo pone como que el problema se estuviera solucionando cuando los jóvenes vemos que no es así”, opinó Francisco García, de la Universidad Andrés Bello.

Wednesday, April 21, 2010

Los alumnos lloran a sus maestros

El féretro del profesor Tomás Antonio estaba rodeado de flores y tarjetas. "Sentido pésame: de octavo grado A". A su alrededor una desordenada decena de adultos, de jóvenes, de niños intentan ver su rostro. Él tiene los ojos cerrados, como dormido; sus ex alumnos los tienen llorosos, aquejados por la pérdida de un ser querido.
El profesor de inglés e informática, el hijo de la ex alcaldesa -Tomasito, para sus allegados- fue asesinado junto a dos maestras del Centro Escolar El Ángel, hace apenas 48 horas. Un disparo en la cabeza dejó sus cuerpos tendidos sobre las piedras de una la quebrada, entre planicies que en algún tiempo se cubren de cañales, en San Juan Opico.
Frente al lugar de su velación está un parque. En el centro del parque está una iglesia y, a un costado, una concha acústica con listones negros. Es el corazón de San Pablo Tacachico, es -como muchos pueblos de El Salvador- un puñado de casas mixtas, con calles adoquinadas y una extensa zona rural donde falta agua, donde falta luz, donde faltan buenas calles y, por supuesto, donde falta seguridad pública.
Entre lágrimas y voces balbuceando el himno del maestro, Tomás Antonio fue sepultado hoy. Mañana, sin embargo, cuando el ministro de seguridad esté en un edificio con aire acondicionado hablando de los planes contra el crimen, en Tacachico habrá llanto de nuevo: Felipa y Marlene serán sepultadas. A manera de homenaje, los alumnos preparan una biografía de las víctimas y el canto del maestro... las lágrimas llegarán en un momento inesperado.

Tuesday, April 20, 2010

El lado oscuro de El Ángel

Luego de concluir su jornada de trabajo, entre las 5:30 y 6:00 de la tarde del lunes pasado, la directora y dos profesores del centro escolar El Ángel, en la zona rural de San Juan Opico, fueron privados de libertad y, minutos después, asesinados por disparos de un arma nueve milímetros en una quebrada de la hacienda Talcualhuya.
"Por el tipo de terreno, que es un río seco, está siendo un poco difícil la ubicación de la evidencia. Se está usando un detector de metales, por el momento, se han encontrado cinco casquillos", confirmó la fiscal Guadalupe de Chavarría. Junto a esa evidencia, entre las piedras y bajo la sombra de unos árboles, estaban tendidos boca abajo los cadáveres de Felipa Audelia Barillas Ayala de Murcia, de 45 años; su hermana Marlene del Carmen Barillas de Quijada, de 38; y Tomás Antonio Gómez Baldizón, de 40.
Felipa Audelia era, desde hace más de una década, la directora del centro escolar. Tan amigable como rígida, dicen los alumnos. Según una ordenanza municipal que reguló la comercialización de bebidas alcohólicas en San Pablo Tacachico, publicada en un Diario Oficial del 2005, también fue segunda regidora municipal por el partido ARENA. El lunes por la tarde dictó su última lección: "La profe que nos da lenguaje no llegó, así que ella nos dio la clase", dijo Nelson, un estudiante de séptimo grado.
Ella y su hermana Marlene del Carmen acostubraban a viajar en el vehículo sedán verde, propiedad de Tomás Antonio, el profesor de inglés e informática. "Como a las seis yo me fui al puente a esperar un amigo, entonces, pasó el carrito, pero no ví a nadie porque era vidrios polarizados. Martín venía como a 200 metros y él sí vio cuando cruzó hacia el potrero", relata William, alumno de octavo grado.
Desde el centro escolar El Ángel, rodeado de casas humildes, hay unos 400 metros hasta la carretera asfaltada que conduce a San Pablo Tacachico, el municipio de residencia de las tres víctimas. Pero lejos de regresar a sus casas, el vehículo se desvió hacia otro maltrecho camino, cruzó una planicie semidesértica que en algún tiempo fue cañal, se estacionó cerca de una hondonada y recorrieron a pie 300 metros más. "Creemos que fueron persuadidos u obligados a caminar hasta la zona (la quebrada)", dijo el comisionado Jaime Granados Umaña, jefe de la zona central de la Policía.
La búsqueda
Preocupados por la llegada del anocher y por la falta de noticias de los maestros, los familiares denunciaron a la Policía la desaparición, entre las 6:00 y las 6:30 de la tarde. Casi dos horas más tarde, los indicios ya apuntaban a que las víctimas estaban en algún lugar de las 2 mil 452 manzanas que conformaban la hacienda. "Como a las 8:30 encendí la luz de la calle porque pasaban y pasaban los carros, entonces me di cuenta que era la Policía la que andaba buscando aquí y en la otra entrada del caserío Las Arenas", recuerda una vendedora, quien pidió no ser identificada.

Friday, April 09, 2010

Los rezadores autorizados

Para huir de ese calor infernal de verano entré a la iglesia de San Antonio del Monte, Sonsonate. Mi mirada navegaba por la pared blanca -con un mural del santo ascendiendo al cielo-, por las velas, por las flores, por las imágenes de Jesús martirizado, cuando la señora gorda, sonriente, de vestido verde, se acercó a una familia sentada unos metros adelante.
Ella cantaba, ella rezaba y los otros respondían. Al final guardó su rosario, extendió su mano y recibió unos billetes verdes. Luego se acercó a mi madre y sus acompañantes: ¿Vamos a orar?, ¿Es por acción de gracia?, ¿Es para bendición de la familia?. Mi madre asintió con la cabeza.
La señora sacó su rosario, se colocó un pequeño carnet blanco sobre el pecho, y comenzó de nuevo: Ella cantaba, ella rezaba y mi familia respondía. En la otra fila de bancas, el hombre de cabello canoso, moreno, de apariencia humilde, terminaba la oración respectiva y recibía de los devotos dos dólares. Salió de la iglesia y sobre su pecho ví el mismo carné que llevaba la señora sonriente: Rezador autorizado. Ellos siguieron con las plegarias, mientras que yo y la impaciente Emely regresamos al calor infernal del verano...

Thursday, March 18, 2010

Éxodo de madrugada II

Pensaba que fue ayer, pero fue hoy. Dos de la madrugada. Noche sin estrellas, tibia, efímera e irresponsablemente féliz. Ella incomodando la magia del momento, él mirando sin decir nada y tu amigo naufrando en un río de fragancias que huelen a tí: a rosas, a exquisito veneno. Pensaba que era hoy, pero en realidad es desde ayer. El río ya es un océano...