Cuando el supuesto protagonista de una estafa se entregó a la justicia, el 26 de junio pasado, algunos de sus terrenos ya no estaban a su nombre. Esa es la razón que tiene entrampado el embargo de dos millones de dólares que el Juzgado Especializado de Santa Ana ordenó contra el francés Andre Leopold Deprez Damman y otros diez procesados por timar a unas 600 personas con falsas lotificaciones.
"Una porción del inmueble ubicado en el cantón Caña Brava, Coatepeque, ya no es propiedad de ninguno de los imputados". La resolución del Centro Nacional de Registro (CNR) se refiere a un terreno de 25.471 metros cuadrados que la inmobiliaria Jumbo vendió por $36,800, un mes antes del estallido que terminó con los días relajados que la familia Deprez vivía a las orillas del lago de Coatepeque. Cinco están presos y dos prófugos.
